
El Gobierno catalán ha dado luz verde este martes al inicio del traspaso de la línea de Cercanías R1, que conecta Barcelona con la estación de Maçanet-Massanes (Girona). La consejera de Territorio y portavoz del Govern, Sílvia Paneque, ha determinado que “en el horizonte de este primer trimestre debería quedar aprobado el acuerdo efectivo para empezar la gestión desde la Generalitat”. La operatividad de la línea seguirá en manos de Adif hasta la creación de una empresa mixta Generalitat-Estado, que según la consejera estará hecha antes de que acabe el 2025.
