El salario mínimo en Argentina es de 279.000 pesos, equivalentes a 230 dólares. Se trata de un ingreso insuficiente para cubrir la canasta básica o, lo que es lo mismo, quien recibe ese pago por el trabajo de todo un mes es pobre, según las estadísticas oficiales. Aun así, el Gobierno de Javier Milei, partidario de la desregulación total de la economía, considera que fijar una remuneración mínima por ley es un error porque entorpece el libre funcionamiento del mercado laboral y confía en que en el futuro desaparezca.
