
No son más de 30 los países en el mundo que tienen voto obligatorio, por lo que cualquier especulación sobre su impacto, el perfil del votante obligado y no habitual, y su comportamiento en las urnas está más lleno de suposiciones que de datos realmente factuales; una situación que hoy, a todas luces, desespera a los candidatos que se medirán en las elecciones presidenciales del próximo domingo en Chile.
