Las primeras alarmas sobre las disfunciones que podía acusar el nuevo Real Madrid resultante de perder a Kroos e incorporar a Mbappé saltaron a mediados de agosto en Mallorca, en el estreno liguero con el francés. Carlo Ancelotti dejó aquella noche una advertencia en la sala de prensa de Son Moix cuyos ecos no terminan de evaporarse: “Nos hemos adelantado y hemos podido meter el segundo. En la segunda parte nos ha faltado equilibrio. Es un partido que hemos podido perder por no tener equilibrio. Somos un equipo muy ofensivo y el equilibrio defensivo es una parte fundamental”.
