El Gobierno municipal de Valencia, de PP y Vox, ha presentado un proyecto de ordenanza para la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Valencia —se aprobó a finales del pasado diciembre— que entrará en vigor en 2025 pero no sancionará a los usuarios de la capital hasta el año 2028, de ahí que sea, según han denunciado este miércoles los socialistas, una de las normas “menos ambiciosas en España” en sus objetivos de mejora de la calidad del aire. Los socialistas anuncian alegaciones a la ordenanza para adelantar su aplicación, añadir más estaciones de medición de la contaminación y ampliar su aplicación a toda la ciudad y no solo al interior de las rondas de la capital.
