
Los estudiantes del Conservatorio Nacional de Música han dado una tregua a las autoridades de Cultura. Los alumnos, que en octubre habían tomado la dirección del centro y cerrado ha candado sus puertas para denunciar el abandono y la decadencia de la institución, se han abierto a un diálogo con representantes del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) a la espera de que se cumplan sus demandas, que incluyen un mayor presupuesto, el contrato de más maestros, la cancelación del cobro de matrículas, actualización de los programas académicos y mejoras en la infraestructura, que se cae a pedazos. “Hemos visto que ha habido total apertura al diálogo y que hay un avance significativo, por eso estamos dando esta oportunidad”, afirma Carlos Galicia, secretario de la Sociedad Estudiantil del Conservatorio.
