
Hace tiempo que desde las escuelas y el propio Departamento de Educación alertan del aumento de la complejidad en las aulas, por un incremento de alumnos que requieren un apoyo adicional, ya sea por un trastorno de aprendizaje, una discapacidad, por su precaria condición económica y social o porque acaba de aterrizar desde otro país y no entiende la lengua. Pero este miércoles, la consejera de Educación, Esther Niubó, ha querido poner de relieve esta problemática y convertirlo en el reto principal del próximo curso -además de mejorar los resultados académicos-. “Nos encontramos con unas aulas con menos alumnos, pero más complejas”, ha sintetizado.
Colaboración con el sector privado para climatizar aulas
Uno de los grandes retos del Departamento es adaptar las escuelas e institutos al cambio climático y a los episodios, cada vez más frecuentes, de altas temperaturas. Y es que los centros educativos son los únicos equipamientos públicos sin aire acondicionado. Después de un año de mandato, el nuevo Ejecutivo todavía no ha presentado su plan de climatización de los centros. La consejera Niubó ha asegurado este miércoles que “se está trabajando en un modelo público-privado para dar instrumentos a las escuelas para instalar aerotermia”. El proyecto se está acordando con los departamentos de Territorio y Economía y Niubó no ha querido dar más detalles hasta que esté más avanzado.
